viernes, 20 de abril de 2012

Sistema mexicano de alimentos equivalentes

Sistema mexicano de alimentos equivalentes                             
El sistema de equivalentes surge de la necesidad de ofrecer una herramienta didáctica sencilla, para dar variedad a la dieta individual en el paciente. El primer sistema mexicano de equivalentes lo publicó la asociación de dietista americanas en 1950. En México se empezó a utilizar en los años 70, por la licenciada  en nutrición Ruth Simonson de Orellana, como una traducción del sistema norteamericano.
En 1988, un grupo de nutriólogas del instituto nacional de nutrición (Ana Bertha Pérez Lizaur, Ma. Eugenia Chapa, Guadalupe Herrera Hernández, Teresa Espinoza Zepeda, Marcela Palma, Claudia Ascencio Peralta y Adriana Barrón Rivera) adaptaron el sistema para la población mexicana e incluyeron alimentos utilizados en el país.
En el año 2000, el sistema mexicano de equivalentes fue revisado por Ana Berta Pérez Lizaur y Leticia Marván Laborde y consensado por un grupo de expertos de varias instituciones en la universidad Iberoamericana. La segunda edición que se presenta ha sido modificada y las novedades principales incluyen:
·                    Un mayor número de alimentos calculados, se han incluido alimentos industrializados que las empresas han solicitado su publicación.
·                    La composición de selenio para los alimentos que son buena fuente
·                    El concepto “platillo equivalente” que permite el cálculo de menús de forma aproximada y sencilla.
El sistema de equivalentes es un método  útil para el diseño de planes de alimentación normales, modificados y personalizados; en especial para las personas que necesitan controlar su ingestión energética y equilibrar su ingestión de nutrimentos para obtener un peso corporal saludable.
Se basa en el concepto “alimento equivalente”, es decir, aquella porción (o ración) de alimento cuyo aporte nutrimental es similar a los de su mismo grupo en calidad y en cantidad; lo que permite que puedan ser intercambiables entre sí. Los alimentos equivalentes están calculados con base al peso neto de los alimentos, es decir, sin cáscara, semillas, ni huesos y espinas y el peso de los alimentos cocidos.

Los alimentos pueden servirse a los comensales en cantidades (raciones) muy diferentes de una casa a otra o de una región a otra. Actualmente la utilización del sistema mexicano de equivalentes se ha extendido, aunque su mayor utilidad es en el control de la glucemia en los pacientes con diabetes y en el control de peso en pacientes con sobrepeso y obesidad; es útil también para el manejo nutricio de varios padecimientos, para el diseño de regímenes especializados de menús institucionales.

El sistema de equivalentes facilita el diseño de guías alimentarias de poblaciones o de individuos sanos en diferentes contextos, el manejo de las porciones de alimentos en medidas caseras, la evaluación de las dietas de recordatorio, el cálculo de las cantidades de alimento (peso bruto, peso neto, crudo y cocido) para estimar compras y rendimiento en servicios de alimentación, la definición de alimentos que son fuente de algunos nutrimentos o que el exceso de los mismos puede causar daño a la salud, el cálculo aproximado de la composición de menús utilizando el concepto “ platillos equivalentes”


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